Este blog es modesto, pero tengo una editora exclusiva
Tengo un problema: leo muy rápido. Mi vista pasa sobre las palabras como una flecha. Me acuerdo cuando era chica y me elegían para leer una lectura en la misa (momento de gloria infanto-adolescente para una niña aplicada de un colegio religioso: subir al atril para leer los evangelios) siempre me decían que tenía que ir más despacio. Incluso cuando a mí me parecía que había hecho atención en bajar el ritmo. Esta "habilidad" tiene algunas ventajas, pero también inconvenientes, además de que la gente me diga que vaya más lento. Muchas veces no interpreto bien una frase o una palabra en un libro, me acuerdo de que a pesar de haber leído "La piedra filosofal" un millón de veces, no llegaba a comprender una frase que yo interpretaba como "será del odio" y en realidad decía "cera del oído". Me costó creo que años darme cuenta, mi mamá y mi hermana todavía se están riendo... Todavía hoy puedo avanzar mucho en una lectura antes de notar que mi vista va...