La vie est belle
Estos días soy feliz. A veces no soy feliz todo el tiempo, a veces me fijo más en lo que aún no tengo, hay días del mes que son un poco frustrantes o que me siento triste por razones que otros días no me mueven un pelo. Pero hay muchos días en los que soy feliz y me doy cuenta y quisiera dejarlo escrito y grabarlo en mi mente para nunca olvidarlo. Cuando me siento así, tengo una conciencia completa de la sencillez y la plenitud de cada momento. Por ejemplo esta mañana no sonó el despertador, y nos despertó el gato que ya estaba ansioso por comer o salir (no le gusta cuando dormimos más de lo acostumbrado). Se sienta sobre mi estómago y me mira, y aunque la sensación es desagradable, me encanta que lo haga así que no me muevo. Al momento de salir a trabajar, las gallinas estaban justo en el portón de la calle. Tuve que arrearlas con mis brazos abiertos para que se alejaran. Me sentí una pastora. Al ver tal complicación, Sabri salió de casa para ayudarme y se puso ella a empujar a las ga...