Malena
O buscando las palabras para despedirse de un perro. Malena se va con 16 años y medio. Una vida larga para un perro de su (mezcla de) raza. Malena vivió casi la mitad de mi vida. Y puedo decir que su llegada marcó una inflexión en mi juventud. Mi papá y mi mamá aceptaron por fin que tuviera un perro el mismo mes en el que terminé la secundaria y a la misma edad que mi mamá me tuvo a mí. Será por eso que me tomé la responsabilidad tan en serio, aunque en responsabilidad ya estaba bastante entrenada. Fue un momento un poco sensible quizás, regalarme un perro justo cuando tendría que haber podido seguir mi propio camino. Una cosa es segura, tener un perro era algo que deseaba desde hacía muchísimos años. Como con otras cosas en mi vida, era un deseo que me hacía sentir desconectada de mi realidad. Por qué cuando todos los jóvenes piensan en noviecitos, joda y el futuro, a mi me obsesionaban los libros, la ciencia, la jardinería, los animales? La cuestión es que cuando por fin tuve a mi pe...