Lo mejor del 2020

Hace algunos años ya que cuando llega esta época me tomo un tiempo para analizar como fue mi año y las cosas que quisiera proponerme para el año nuevo. 

Esta año fue difícil en algunos aspectos (confinamiento, falta de trabajo, extrañar la familia), así que me parece importante destacar las cosas que sí hice para resaltar todo lo positivo aunque quede mucho por mejorar. 

Así que acá van mis logros personales del 2020:

- Venir a vivir a Francia, conseguir la visa y alejarme de mi familia y amigas fue de ya un logro. A pesar de que a veces extraño, lo veo como algo positivo porque me animé a salir de una zona cómoda en la que me sentía estancada.

- Hablar francés. Aunque aún me queda mucho por mejorar, los progresos que hice en los 10 meses que llevo viviendo acá son increíbles. Me doy cuenta de mi desenvoltura y la gente me lo dice mucho también así que me siento muy satisfecha. No hubiera podido hacerlo tan bien y tan rápido sin Sabri que está muy comprometida en mi aprendizaje y me ayuda un montón. Escuchar a la gente hablar, repasar una lista de vocabulario, leer mucho, mucho, escuchar podcasts y hablar con Sabri fueron el combo clave para mi aprendizaje.

- Rutina de movimientos. Desde hacia varios meses que estaba interesada en implementar una rutina de movimientos para sentirme mejor a nivel articular. Particularmente después de irme de Argentina estaba con bastantes problemas de cervicales así que durante el primer confinamiento nos propusimos todas las mañanas hacer una rutina para entrar en calor y para relajar. Empezamos con (ésta), aunque con los meses la fui modificando un poco y ahora quisiera cambiarla por una un poquito más movidita. Pero lo principal fue que logré hacerla casi cada mañana de este año y siento que me ayudó mucho con mis problema de cervical. Aunque no hace milagros, motiva también empezar el día así. 

- Ejercicio. Intentamos mantenernos bastante activas a pesar del confinamiento y estoy muy contenta también con los resultados. Pese a no estar trabajando me siento fuerte y con energía. Mientras hubo buen tiempo fueron sobre todo caminatas, también fuimos bastante a la pileta en el verano y ahora que hace más frio llevamos casi dos meses con una rutina de ejercicios (ésta), al principio nos costaba bastante pero ya nos vamos acostumbrando y mejorando la técnica. En unas semanas quizás podremos cambiar a una más exigente. Las dos nos damos cuenta de lo importante de mantenernos activas aunque estemos en casa así que nos esforzamos y nos motivamos mutuamente para hacerla. Tener una compañera de fatigas en esto para mí es clave. 

- Primer trabajo en Francia. Mi primer trabajo en el camping, aunque aburrido por momentos, me gustó mucho, pude hacer algo completamente diferente a lo que estaba acostumbrada, me dio la oportunidad de hablar con la gente, trabajé en actividades con niños y lo mejor es que todo el mundo estuvo satisfecho con mi desempeño y me hicieron sentir útil y apreciada (y estuve bastante bien pagada!). 

- Me casé y formé un nuevo hogar. Seguramente siempre recordaré el 2020 como el año en el que nos casamos. Un poco a las apuradas, sin mucho planear, las dos pasamos un día super lindo en compañía de amigos y nos sentimos más seguras para seguir planeando cosas juntas. Nos sentimos super cómodas viviendo en pareja, nos reímos mucho juntas y nos apoyamos cuando la otra no está en su mejor humor, hicimos cositas para la casa, cuidamos a los gatitos y diseñamos y mantuvimos un jardín del que nos sentimos super orgullosas. Para mi la vida en pareja resulta un descubrimiento mucho más fácil de lo que podría haber pensado y una aventura sorprendentemente divertida (eso también es gracias a Sabri)   

- Viajecitos. Siempre que el confinamiento lo permitió aprovechamos para irnos de fin de semana con el coche. Salir sin mucho equipaje y dormir en el auto siempre en un lugar diferente te genera una adrenalina y una sensación de ir a la aventura super agradable. Así este año paseamos por la costa norte de Bretaña y conocí el Mont Saint-Michel, también pasamos un finde por la costa sur hasta el Finistère y, lo más lindo, nos fuimos dos semanas al Jura y pasamos unas vacaciones increíbles en medio de las montañas, rodeadas de lagos y de naturaleza (y paseé en Suiza por un día!) También visitamos Rennes y algunos pueblos cercanos e hicimos caminatas por los alrededores. Sumado a eso, aunque parezca que fue hace una eternidad, habíamos empezado el año en Córdoba, visitando a la tía Mimi y pasamos con ella unos días increíbles también. 

- Alimentación. Este año tuvimos una alimentación increíblemente buena, después de venir de unos meses prácticamente veganos en Argentina a la llegada a Francia incluí rápidamente el queso y por ahora no hay vuelta atrás. Comemos mucho queso, pero de calidad, así que no vemos muchas contra indicaciones ni motivos para dejarlo. Aparte de eso, casi no como cosas con azúcar, (excepto cuando visitamos a Kim que como buena estadounidense, siempre tiene postres suculentos en las comidas), comemos mucha ensalada y mucho pan y manteca. Me mantengo en mi peso, fuera de los meses que trabajé en el camping, donde comía galletitas y dulces para matar el aburrimiento. Hacemos jugos vegetales que tomo cada tanto, (si tomo todos los días me cansa) y también comemos muchas frutas, sobre todo peras y manzanas. 

- Soy más ordenada y más aplicada. Vivir con Sabri y compartir las tareas del hogar me hizo más consciente de la cantidad de trabajo que hacía mi mamá en la casa (gracias ma) y aunque a veces todavía me cuesta intento ser proactiva y hacer las cosas antes de que ella las haga, sobre todo lo relacionado con la limpieza (particularmente con secar y guardar la vajilla en su lugar). Al contrario, soy más desordenada con mi ropa, creo que porque no tengo nadie con quien compartirla y porque en una casa chica y siendo dos siempre encuentro lo que necesito bastante rápido.

- Me sentí muy querida. No solo por Sabri, que es lo más, también por su papá y Martine que siempre son increíblemente simpáticos conmigo, y por Sam y Kim siempre dispuestos a recibirnos y ser nuestra familia sustituta, por Malvi y Romain, que siempre están ahí aunque los vemos menos de lo que quisiera (ya vamos a estar más cerca) sino sobre todo por mi familia y amigos de Argentina que siempre me mandan todo su cariño y su energía positiva y me demuestran lo mucho que piensan en mi y cuánto me extrañan y a la vez están felices por mis logros. Sentirme amada a la distancia fue súper importante en los momentos que los extrañé demasiado.

- Hice una nueva amiga. Una sola me parece enorme en medio de la situación actual así que estoy contenta de la casualidad que hizo que en el medio del campo justo Felice se viniera a vivir al lado de casa. Tiene más o menos mi edad, es simpática, divertida y amable. Nos matamos de risa con nuestras conversaciones de francés aproximado (ella es belga y su lengua materna es el flamenco) y siendo extranjeras intentando integrarnos en el país nos sentimos bastante identificadas en la otra. Además, salir a pasear a caballo con ella y con Rose fue una de las otras grandes actividades del año.

- Empecé este blog, que aunque por ahora solo lo lee Sabri (hola mi amor :D), creo que será abierto próximamente a mi familia y amigos y que me dio una herramienta para expresarme por escrito y también una especie de disciplina para no dejar de hacerlo (aunque en eso todavía tengo mucho que mejorar) 

- Me siento cómoda. Aunque extraño más de lo que hubiera imaginado, no sólo la gente, sino el todo mismo de mi ambiente en Argentina que es difícil de explicar, el olor del aire, los colores, los sonidos en las calles, los sabores de la comida, todo lo que viví durante 28 años y que ahora pareciera que me hace falta, me siento cómoda con el ambiente, con los lugares, con manejar sola por las rutas, los pueblos, con la gente también, aunque no todo el mundo sea simpático o acogedor. Me siento adaptada y las cosas con las que me siento incómoda son cosas para mejorar de mi carácter y no tienen nada que ver con el lugar (creo yo...). 

- Tejí mi primer par de medias (ahora voy por el cuarto!) El tejido me resulta una excelente actividad para el invierno y estoy contenta de haberlo retomado. Cuando empecé con las medias tuve miedo por un momento de no lograrlo nunca pero al final lo hice y estoy muy satisfecha.

- Hice dos meses del Club del Cambio de Marina (la de Psicosupervivencia). Hace muchos años que sigo su blog y en octubre, cuando estuve un poco depre (invierno+desempleo+confinamiento) me decidí a inscribirme y tengo que decir que me ayudó a mirar de manera más positiva mi situación y a no aflojar en la búsqueda de mis objetivos o de mi estilo de vida. No creo que lo siga después de diciembre, sobre todo porque me resulta caro ahora que no tengo trabajo, pero quizás si lo retome más adelante si me interesa el tema del mes. Es una buena manera de trabajar en objetivos de desarrollo personal.

- Nos mudamos a una nueva casa más grande y más cómoda. Hacer la tercera o cuarta mudanza en menos de un año y medio fue bastante agotador, pero ahora ya estamos instaladas en el centro de Lalleu y esperamos quedarnos acá por bastante tiempo y hacernos un lugarcito en la comunidad.

Bueno, creo que a grandes rasgos hasta acá llega mi revisión del año que pasó. Fue un año tranquilo, bastante introvertido, por momentos extrañé un poco el contacto social, pero a la vez, es cómodo tener una excusa para no esforzarse a hacerlo (supongo que todo el mundo vivió sentimientos parecidos en este año loco), pero fue un año sobre todo de cambios y de aprendizaje. La lista de cosas positivas es grande y estoy contenta de poder aprovechar este tiempo para estar conmigo misma y con Sabri, las dos sabemos que llegarán tiempos en que extrañaremos esta calma así que intentamos disfrutarlo todo lo posible.

El 2021 empieza mañana y lo recibimos con mucha energía y esperando que traiga aún más cosas buenas que el 2020 (y con menos confinamientos, si no es mucho pedir...)  

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